30/08/2011

Predicciones sin Educación


Después de tres largos meses de tira y afloja entre los estudiantes y el gobierno, parece existir una oportunidad de conversación directa para los polos involucrados, siendo el ofrecimiento del Presidente la instancia de mayor cercanía al dialogo durante el periodo de paralización. Lamentablemente, y para desilusión de muchos, no existe un buen pronóstico sobre los acuerdos a los que puedan llegar en la añorada cita.

Dejemos de lado los intereses comprometidos y mediocres emplazamientos de Jaime Gajardo, querer que los estudiantes sigan su idea, es decir, sentarse en la mesa del dueño de casa e increparlo, seria un acto kamikaze, tonto y para nada estratégico. El mal vaticinio se asocia por razonamiento a una secuencia cíclica y fijada en la lógica; es claro que los estudiantes adquirieron poder gracias a la adhesión popular, lo cual los sitúa en la parte inclinada de la balanza en comparación al constante ataque hacia el gobierno de derecha. La situación no es desconocida para la cartera, e independiente de la existencia de conductos regulares que la paralización estudiantil parece desconocer, ceder ante los estudiantes solo engordaría el lento suicidio en que parece estar incurriendo el legado de Piñera. Cuando dos posiciones se enfrentan, siempre caerá la que tiene menor apoyo, pero ¿Qué sucede cuando la cara B, los estudiantes, depende de la cara A por ser esta la que genera el contexto político? La respuesta la extiende el sentido común, en la carrera, victorioso resulta el caballo con mayor poder, es decir el gobierno.

Llámenlo estrategia oculta de la entidad o mala fortuna, el movimiento, si bien ha tenido grandes aciertos, con el pasar del tiempo se ha ido diluyendo. Los demonios del pesimismo pusieron sus sucias pesuñas sobre la inicialmente, noble movilización. La afiliación política se ha adueñado de la voz de los estudiantes, lo que comenzó como un bello e impetuoso animal de ataque, hoy se ve ralentizado por el peso que le genera tener que cargar las sanguijuelas del oportunismo del Partido Comunista, quienes como ha demostrado la historia y su accionar, se pendieron de una movilización noble y lograron teñirla de rojo, con sangre ajena. En pocos días, la intromisión de Arturo Martínez y su supuesto apoyo obrero hacia el movimiento generó un cadáver que obviamente no cargará a cuestas, tampoco lo hará el oficialismo que se escudará en el cumplimiento del deber, sino que colgará de la espalda de los estudiantes ingenuos que pusieron empeño en marchar por sus derechos, sin darse cuenta que alimentaban la radicalización.

Se puede dar por sentado entonces que un grupo de estudiantes bajo esta polarización inconsciente –colectivamente hablando- y mal disimulada –en la voz y actuar de Camila Vallejos- no serán considerados como voceros neutrales, de sus bocas solo saldrán signos de oposición. El gobierno no cederá. “La autoridad no negocia con terroristas”, aceptar de forma integra los postulados de oposición seria postrarse de rodillas y ofrecer una llamativa ofrenda, desde los ojos del gobierno lo que menos necesitan en este momento de desaprobación seria llegar a esta instancia, que mas que un acercamiento a la empatía popular sería un signo de debilidad. No se puede incurrir en el mismo error, no después de que el legajo de Políticas y propuestas de acción para el desarrollo de la educación chilena” fuese ignorado y burlado.

 Las primeras luces de que llegar a un acuerdo será poco probable viene de ambas partes, las predisposiciones se hacen presentes casi como extensiones idiotas del ego personal; Chadwick expresa que televisar el acuerdo lo volverá un circo popular, Camila Vallejos antes de poner un pie en la casa de gobierno ya anuncia una nueva movilización para el próximo 8 de septiembre. Todo esto sucede en paralelo a las silenciosas termitas que debilitan el movimiento desde su raíz.  En diferentes partes del país, “las universidades han invocado su capacidad de entidades autónomas para deponer las tomas e inclusive tomar las medidas legales y administrativas pertinentes para su normal funcionamiento, solicitando la intervención de las instituciones garantes del orden público”, el plan “Salva tu año” logra desarticular la unidad estudiantil mediante el miedo natural, las huelgas de hambres fueron ignoradas por la invocación de un paro que no reporto ningún avance en la situación, mas bien solo dejo destrucción y no solo en la vertiente física.

La acepción “actores sociales” se puso de moda, Camila Vallejos la usa cuando puede.  Hinzpeter se saltó su formalidad prusiana para bajar un par de escalas del registro del habla y sonar simpático. Un actor encarna un personaje, un personaje es parte de la ficción, la sincera fantasía de la educación gratis y de calidad para todos; al igual que en un cuento desarrollado por la acción de estos personajes, el final feliz nunca es capaz de abandonar la teoría, no se instaura en la realidad para generar un cambio en ella. Los lectores de esta tragedia griega son los estudiantes. Quienes resultarán perjudicados por la irregularidad de todos estos meses, potenciales profesores vieron entorpecida su formación, los procesos de acceso a las universidades se vieron truncados, el resultado será una baja en la calidad de estos futuros universitarios, futuros profesores. El diente del engranaje que nos tocó vivir completará su  rodar y se mostrara en plenitud dentro de 50 años más, cuando la ciudadanía se aburra de la mediocridad de la Concertación y le permita a la Derecha asumir al poder nuevamente, escenario en donde la oposición le cargará los errores cometidos el día de hoy. Completando el trágico ciclo político Chileno.

Irónicamente Izquierda y Derecha por primera vez han actuado democráticamente. Llegaron a un consenso únicamente para destruir un derecho transversal de los seres humanos.

Edgard Lara T.

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